martes, 1 de noviembre de 2016

“Paz: un concepto y mentalidad que debemos cambiar

Critica a una sociedad
Elaborado por: Manuela Muñoz Bocanegra

Actualmente Colombia se encuentra en una situación un poco  crítica en lo que dicta su tan esperada “paz”, poniendo en duda sus sistemas políticos, sociales y económicos frente al mundo entero. La resolución de esta problemática, podrá definir la imagen de Colombia antes, ahora y después; es por eso de vital importancia que el pueblo colombiano tenga los pies en la tierra y acepte el hecho de que verdaderamente la paz es algo utópico; también es necesario que el sistema político demuestre sus agallas para no dejarse robar y darse su lugar frente a los desmovilizados.
El gobierno colombiano, deberá establecer prioridades. Dentro de estas prioridades cabe aclarar que es necesario poner siempre al pueblo de primero, porque es el pueblo el que tiene el poder y el que sostiene a todo el país, así el mismo no lo reconozca o tal vez aún no se entere.
Durante décadas ha existido el conflicto en diversas magnitudes, trayendo como consecuencia una paz pasajera y vulnerable. Una paz manipuladora, que ha arrasado con imperios en busca de esta. Si Colombia espera la victoria frente a un conflicto entre miles, es necesario que se olvide de la palabra paz, es necesario que cree una idea de un pueblo con problemas, pero capaces de resistirlos, afrontarlos y ser felices en el mismo. No me refiero, ni invito a que Colombia se conforme con lo que tiene y que continúe siendo víctimas, me refiero a que cuando usted tiene un problema tiene dos opciones muy claras: la primera, buscar la solución como un loco maniático del control y al final ahogarse porque ciertamente nada es para siempre ni absoluto; o la segunda, intentar cambiar el problema de a poco, construir todo un pueblo alrededor de este problema y afrontar lo bueno y malo que se venga; es una invitación a crear una Colombia guerrera, fuerte y líder de un problema que tiene en sus manos, mas no que se le sale de sus manos.
El gran problema de la Colombia actual, es que el pueblo ha cedido tanto el poder a la política; que aun así estando el pueblo inconforme frente a algo, “los grandes líderes” simplemente lo ignoran, porque se ha creado la idea de que el poder es aquel que se hace llamar por presidente y con ello se resume a que según el poder está en la vacía política de Colombia. Es necesario un cambio drástico y revolucionario por parte de todo el pueblo, para poder ser escuchado y así los que según tienen el “poder” hagan un cambio, abran sus ojos y se enfoquen en el bien colectivo, sin dejar de lado la realidad.
No podemos dejar como pueblo, que unos tiranos al poder decidan sobre nosotros. Tal vez sea cierto que nosotros mismos los elegimos para representarnos, pero todos cometemos errores, tal vez ellos cambiaron, o tal vez nosotros comimos mucho cuento. Si queremos la paz, aterricemos a la realidad, es lindo soñar que todo algún día será perfecto o que puede volver a ser como antes; pero todos sabemos que las anteriores variables ninguna será posible en la realidad. 
Aceptemos nuestro labor como pueblo conocedor de su poder, revolucionario y diplomático y cambiemos el concepto que se está manejando de la paz, cambiemos el rumbo de los procesos de paz, cambiemos las reglas, ya no seamos más el mismo pueblo, porque si nosotros no cambiamos, el gobierno nos cambiara y simplemente nos convertiremos en una de sus tantas marionetas.